Instalaciones de Cholila




Instalaciones propias

Área cedida por Pedrogozo SA
Disponemos de un área con invernaderos a fin de producir las especies vegetales que tienen dificultades para propagarse naturalmente o porque han muerto los semilleros cercanos. Se necesita disponer de la mayor cantidad posible de plantas con la genética del lugar, de muchos árboles progenitores para aumentar la variabilidad genética y evitar el riesgo de incorporar nuevas enfermedades. Sólo se adquieren plantas en aquellos viveros de la zona que dan garantías acerca del origen y las condiciones sanitarias de sus instalaciones y la calidad de los plantines. Nuestros propios invernaderos sirven para la capacitación de los voluntarios, para dictar cursos para viveristas, para llevar alumnos de escuelas, etc. además de la cercanía al sitio de las plantaciones.

La siembra y el cuidado de las especies de árboles y arbustos nativos de la zona incendiada en sus primeros años de vida lo hacemos bajo condiciones controladas para evitar las fuertes heladas invernales o las intensas sequías y la fuerte exposición solar en el verano, de manera de garantizarnos un alto porcentaje de crecimiento de los arbolitos. Una vez desarrollado un buen sistema radicular se los lleva al exterior para pasar por una etapa de rustificación antes de ser llevados a destino en el lugar adecuado al tipo de bosque incendiado que se quiere restaurar, considerando muy especialmente las especies que lo habitaban antes del fuego, el estado del suelo y la presencia de plantas nodrizas en caso de ser necesarias.

También nos permiten trabajar en su interior durante la época más dura por las intensas lluvias, las heladas y fuertes vientos garantizándonos un mayor éxito con las plantas. En verano logramos una economía en el riego por la menor evapotranspiración en su interior - pérdida de agua por la evaporación del suelo y la transpiración de las plantas-, al estar protegidas del viento y de los rayos directos del sol.

La construcción es simple, su forma corresponde a los llamados macrotúneles, con una estructura de soporte de madera y metal y una cubierta de polietileno transparente con protección anti UV (Rayos Ultravioletas), que lo rodea por los cuatro costados y el techo. Así la irradiación solar es retenida y mantenida en su interior conservando una temperatura bastante estable a lo largo del día. Para ello cuenta con un sistema para regular la ventilación, la humedad y la temperatura interior.

Como estas condiciones ideales de temperatura y humedad también favorecen el desarrollo de organismos que atacan a las plantas se practica un control exclusivamente natural con ceniza vegetal, agua de tabaco y algunas plantas repelentes de insectos.

Como la zona es ventosa se han aprovechado cortinas naturales cortavientos, con árboles, para proteger el polietileno y evitar que el aire frío haga descender la temperatura de las paredes del invernadero y enfríe su interior.

Se dispone de un área aledaña con media sombra para el transplante y la aclimatación de los plantines previo al traslado para su plantación en el bosque.