Fauna de Cholila

Nuestros mamíferos


  • Coipo de Cholila

    Coipo o falsa nutria

    Myocastor coypus
     No es una nutria verdadera sino un roedor muy robusto y grande, de similar aspecto al carpincho. Es nativo de América del Sur, de hábitos anfibios, vive en ríos y lagos con costas de juncos y otra vegetación acuática de la que se alimenta y con la que fabrica las plataformas para su descanso o en cuevas que cava con sus manos sin membranas. La cabeza del adulto tiene orejas y ojos muy pequeños, vibrizas muy largas, táctiles, dientes incisivos de color anaranjado, de crecimiento continuo. Para comer cortan los vegetales, tubérculos y raíces con los incisivos y sostienen la comida con las manos, muchas veces sentándose sobre sus patas traseras. Las patas tienen los dedos unidos por una membrana, que le facilita la natación. La cola es larga, cilíndrica y escamosa, con pocos pelos. La calidad del pelaje de esta especie, muy denso con pelos cortos y suaves de color amarillento y pelos más largos, en menor densidad y de coloración parda, ha sido causa de persecución para peletería. Las hembras, más pequeñas que los machos, cuando quedan preñadas acondicionan los nidos donde pueden tener hasta seis crías, que a pocos días de nacidas ya comen vegetales, y alternan la natación con los juegos.
  • Pudú de Cholila

    Pudú

    Pudu puda
    El Pudú del sur o venadito es, con el pudú del norte, el cérvido más pequeño del mundo. Endémico de los bosques del sudoeste de Argentina y Chile, está catalogado como “vulnerable” y los principales problemas que lo afectan son la pérdida del bosque nativo, los perros y la caza ilegal. Alcanza los 40 cm de altura y hasta 10 kg de peso. Tiene un pelaje espeso de aspecto áspero y de color pardo-oscuro y los cuernos cortos; posee la cola pequeña. Habita en los bosques, en asociaciones familiares o en pequeños rebaños. Está particularmente activo al amanecer y durante el anochecer. Al huir procura aplastarse contra el suelo. Uno de los predadores naturales es el gato huiña. Se alimenta principalmente de hojas de arbustos nativos como el chilco y el maqui (planta que es depredada por el ganado) y desbastan cortezas.
  • Huemul de Cholila

    Huemul

    Hippocamelus bisulcus
    Es el mayor mamífero herbívoro endémico de la Patagonia. Declarado monumento natural nacional y especie en "Peligro de Extinción" a raíz de la caza ilegal, la pérdida de hábitat, los ataques por perros, la presencia de ganado doméstico (provoca sobrepastoreo y transmisión de enfermedades) y la introducción del ciervo colorado. El huemul tiene cuerpo robusto, patas cortas, pelaje grueso y denso, marrón oscuro. Los machos poseen un par de astas bifurcadas que pueden alcanzar hasta 30 cm de longitud. Su peso alcanza los 100 kg. Se alimenta principalmente de hojas y tallos tiernos de arbustos, hierbas, flores y brotes de árboles, como también líquenes. Viven en pequeños grupos constituidos por una hembra y sus crías. Hay ejemplares que llevan vidas solitarias. La reproducción comienza en otoño, con la época de celo. A los seis o siete meses de gestación, nace sólo una cría. En el Cordón Cholila, hoy totalmente quemado, había una población de varios ejemplares.

Nuestras aves


  • Águila mora

    Águila mora

    Geranoetus melanoleucus
    Nativa de la región cordillerana hasta Venezuela, habita todo tipo de terrenos, valles y montañas, donde predomina la vegetación baja. De gran tamaño, la hembra alcanza 750 mm de longitud. Tiene el pico y las patas amarillas, cabeza, pecho y dorso gris. Los flancos y el abdomen son blancos barreados. El juvenil es pardo. Se la observa solitaria o en parejas, posada sobre árboles, postes telefónicos y rocas. Es muy buena planeadora, alcanza los 4500 m de altura aprovechando las corrientes térmicas ascendentes. Construye un nido muy grande con ramas forrado de pastos y plumas en paredones inaccesibles, postes y árboles; deposita 2 o 3 huevos blancos con manchas. Las crías son alimentadas por ambos padres y una vez que abandonan el nido son guiadas hasta que comienzan a cazar solas. Emite una voz de alarma, repetida, áspera y penetrante. Es cazadora diurna, aunque también come carroña. El actual decrecimiento poblacional se debe a la persecución por cazadores y pobladores y por la pérdida de hábitat que afecta a la fauna en general.
  • Cauquén de Cholila

    Cauquén o avutarda

    Chloephaga picta
    Nativo de la Patagonia, generalmente habita valles con o sin presencia de agua. Con dimordismo sexual, el macho tiene cabeza, cuello, pecho, vientre y muslos blancos, cola negra, dorso con barras negras, pico y patas negras. La hembra tiene la cabeza y cuello, pecho y dorso canela. Se alimenta de pastos. Puede formar grupos muy numerosos o permanecer en pareja durante la época reproductiva. Para anidar la pareja se acerca a cuerpos de agua (lagos o lagunas o ríos mansos de mucho caudal) buscando la protección del agua como escape a predadores. Son muy buenos nadadores. Ambos padres cuidan a las numerosas crías. En otoño migra al centro del país. Su número se ha visto reducido por la caza, la destrucción de nidos y la presencia de un predador exótico acuático, el visón.
  • Bandurria de Cholila

    Bandurria

    Theristicus melanopis
    Nativa de la Patagonia, vive tanto en bosques como en la estepa en primavera-verano y migra al centro del país en invierno. Ave voladora y caminadora de gran tamaño, alcanza los 750 mm de longitud. Los sexos son iguales. Cabeza y cuello amarillo castaño, alas grises, muslos, parte posterior de abdomen y cola negras. Patas rojas. El largo pico curvo lo utiliza para capturar pequeñas presas del suelo. Nidifican en los árboles. Los pichones son nidícolas y ambos padres los cuidan y alimentan aún cuando ya vuelan del nido. Se acostumbran a la presencia humana y son fácilmente domesticables. Suelen nidificar en los pinares cerca de las viviendas y como producen un graznido muy fuerte, muchas veces se los mata por considerarse muy molestos.
  • Carpintero gigante

    Carpintero gigante

    Campephilus patagonicus
    Endémico de los bosques de Nothofagus de Patagonia, es el carpintero más grande de América (38 cm de longitud). El macho tiene la cabeza, copete y cuello rojos, el cuerpo y la cola negros. Posado muestra dos bandas blancas en el dorso por las plumas alares secundarias y terciarias. Las remeras son blancas ventralmente. La hembra tiene la cabeza y cuello negro menos la base del pico que es roja. El copete es mucho más largo. Excava un nido en un tronco a una altura de 5 a 15 metros del suelo. Las hembras ponen de 1 a 4 huevos pero crían un solo pichón que permanece en el grupo familiar hasta más de 1 año, siendo muy similar a la hembra. Se alimenta principalmente de larvas y adultos de coleópteros xilófagos que busca en los árboles mediante golpes rítmicos audibles. El canto estridente es característico; para comunicarse también golpea fuerte los árboles con un ritmo de dos golpes. Los incendios y la tala indiscriminada afectan la permanencia de la especie en estos bosques.

  • Águila mora

    Paloma araucana

    Patagioenas araucana

    Es un ave endémica de los bosques de Nothofagus del sur de Argentina y Chile. De gran tamaño, sin dimorfismo sexual, los dos sexos presentan plumaje castaño, aunque la hembra es más opaca. El pico es negro, el iris castaño-rojizo, poseen una franja blanca en la nuca y filetes dorados en cuello dorsal. La cola tiene una faja subapical negra y el ápice blancuzco. Las patas son rojas.
    Se alimenta de frutos y semillas de varias especies en los árboles o en el suelo. Se la ve en bandadas excepto en la época de nidificación. La hembra pone dos huevos. En la década del '50 esta especie casi se extingue al contraer la enfermedad zoonótica viral Newcastle, contagiada de gallinas de Chile. En la década de los '80 volvieron a verse ejemplares de la paloma araucana en su hábitat natural. En la actualidad luego de la floración de la caña colihue se registró un incremento en el número en las bandadas, pero la pérdida de gran parte del bosque por el incendio de Cholila las ha reducido nuevamente.

  • Cauquén de Cholila

    Chucao

    Scelorchilus rubecula

    Es endémico de los bosques húmedos de la patagonia. De pequeño tamaño, hasta 170 mm de longitud, presenta el dorso pardo oscuro, garganta y parte del pecho rufo y el vientre con líneas blancas y negras. Se desplaza con vuelos cortos y a los saltitos en el sotobosque formado por densos cañaverales, buscando pequeños invertebrados o algunos frutos. Su grito estridente delata su presencia, es muy curioso y no teme al ser humano. Esta especie se ha visto muy afectada por la pérdida de grandes extensiones de su hábitat y se ha visto obligada a colonizar sitios poblados por el ser humano con una importante presencia de felinos domésticos que atentan contra su sobrevivencia.

  • Bandurria de Cholila

    Hued-hued

    Pteroptochos tarnii

    Endémico del bosque valdiviano y el bosque húmedo  patagónico con vegetación siempreverde y sotobosque de caña colihue. Peso hasta 155 gr y 270 mm de longitud. De plumaje rojizo en la cola, frente, corona y vientre. Abdomen rojo claro con delgadas rayas transversales negras. Cabeza y dorso casi negros. Con grandes patas negras al igual que el pico. Para hacer el nido cava una profunda cueva en una barranca, usa un tronco caído, o bajo una gran raíz o hueco de un árbol. Pone dos huevos blancos. Come pequeños animales del suelo revolviendo la hojarasca; al hacerlo, suele llevar la cola erguida. Emite tres tipos de cantos: uno compuesto por tonos bajos, que le vale su nombre vulgar; otro con notas descendiendo una a una y un grito estridente y potente.Esta especie se ha visto muy afectada por el gran incendio de Cholila generando la muerte de numerosos ejemplares y la perdida de enormes extensiones de su hábitat.

  • Carpintero gigante

    Picaflor rubí

    Sephanoides sephaniodes

    Es endémico del bosque andino patagónico donde cumple un rol fundamental por la cantidad de especies vegetales nativas que poliniza. Muy pequeño, no sobrepasa los 110 mm. Sexos diferenciados, el macho tiene la parte superior de la cabeza rojo rubí, con reflejos anaranjados. Ambos sexos tienen el cuerpo y las alas mayormente verdes. Vientre y bajo garganta gris y blanco. Se alimenta de las flores, principalmente de la aljaba y el quintral que florece todo el año. También se alimenta de pequeños invertebrados. El ser humano tiende a alimentarlo en comederos colgados de las viviendas y lo aleja del bosque y de su principal función como polinizador.
    Es muy territorial, se lo observa sólo, en pareja o en pequeños grupos. Hace un pequeño nido en el bosque sombrío y pone dos huevos. Hiberna cuando hace mucho frío (temperaturas por debajo de los -5C).